The Revenant: la historia de un DiCaprio sin frases

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¡Muy buenas, seguidores de La 4ª Línea! Quiero deciros que escribir esta crítica me cuesta mucho por una simple razón. A la pregunta, ¿recomiendas ver esta película en el cine? Al salir de la sala no quise hablar inmediatamente de ella. No fui capaz de responderme a la pregunta. Me gustó pero no es una historia que se pueda recomendar a la ligera. No es para todos los gustos. 

La historia de The Revenant narra un momento de la vida del explorador Hugh Glass en el que acompaña a un grupo de tramperos para ponerlos a salvo. En un momento que reconoce el terreno es atacado por una osa grizzly. Abandonado por sus compañeros que le creen al borde de la muerte, especialmente traicionado por John Fitzgerald, reúne toda la fuerza de la ira para regresar vivo al campamento y vengarse del hombre que le traicionó.

Os puedo decir que el director mexicano Alejandro González Iñárritu no tiene ninguna prisa por contarte la historia. Quiere darle a cada escena su momento sin pausa.  Y eso se evidencia con largas tomas de la naturaleza ya sea un bosque, las montañas o el cielo nocturno estrellado. Ya desde el principio de la película vemos y oímos el río, lo seguimos por su caudal hasta la presentación de Hugh cazando. En ningún momento sientes que la historia se precipita hacia el final.

The revenant landscape
Casi toda la película está rodada en exteriores con temperaturas bajo cero. DiCaprio tuvo hipotermia en la escena que cae al río.

Estas largas tomas se compaginan bien con los planos cercanos de los personajes para darnos la sensación de inmersión. Llegamos a sentir que acompañamos a Hught Glass en todo momento. Planos cercanos donde la lente de la cámara se empaña con su respiración, se empapa con gotas de lluvia y nieve o se salpica con su sangre cuando es herido.

Otra cosa que alabo es la calidad del sonido ambiental. El paisaje norteamericano lo percibimos tan salvaje como si estuviéramos allí. La naturaleza nos rodea. Pocas veces se ve interrumpida por notas musicales. No es que la banda sonora esté ausente. Cuando aparece en escena es para dar dramatismo. El compositor japonés Ryuichi Sakamoto compone cada pieza sin prisa, al compás de la historia y con muchos golpes de silencio para que la música no ahogue a la naturaleza.

La gran desventaja de la película la encuentro en su ritmo ya que nunca notas que sea trepidante. No tiene la esencia de un thriller ni de drama. Aunque tiene momentos intensos, son pocos y no lo suficientes como para disfrutarlos. 

La osa
La osa Judy ganó el premio de personaje animado en una película real en los Annie Adwards, los premios de la animación.

La violencia de la cinta está tratada con sumo realismo. El tema está tratado artísticamente y no desde el asco, el gore o la gratuitidad. Pero el espectador lo puede pasar mal debido a la inmersión en el personaje. La empatía del dolor se acentúa cada vez que es herido.

Desde luego, si a Leonardo DiCaprio le dan el Óscar en la gala del 2016 no será por diálogos motivadores ni empalagosos. He meditado mucho sobre su actuación. Quiero hacer un inciso. Personalmente, siempre pensé que se merecía el Óscar al mejor actor por su papel en El Lobo de Wall Street. Su actuación era tremenda, la gesticulación, los diálogos, todo. Te creías al personaje de Jordan Belfort porque en cierta manera lo asocias a la vida de DiCaprio. Ahora, comparando su actuación con esta película,  veo la vida de locura del corredor de bolsa como un papel cómodo y dentro de su zona de confort.

En The Revenant DiCaprio apenas tiene frases. Todo su trabajo es físico. El personaje sufre y lucha por sobrevivir. Leonardo DiCaprio no lo tiene fácil, tiene que trabajar la respiración, el sufrimiento, la expresión facial y corporal para convencernos. DiCaprio lo logra en todos los sentidos. Su actuación es superior y sólo por él merece la pena pasar angustia a su lado. Si la academia no le concede el mérito en este trabajo, demostrará que no sabe valorar el trabajo bien hecho.

Porque nadie puede decir que detrás de la cinta de The Revenant hay un trabajo fácil. En toda su arquitectura percibes un enorme esfuerzo.

A partir de aquí, os aviso que vienen spoilers, no sigáis leyendo si no habéis visto la película.

No me extraña que no esté nominada en los Óscar por su guión. Veréis, la historia no es creíble en su final. Es muy hollywoodense que llegue vivo hasta el campamento por su deseo de venganza y consiga matar al malo. Es lo obvio. Bueno, ¡espera! No lo llega a matar él. Resulta que después de encontrarlo, enzarzarse en una lucha en el que le faltan fuerzas (¡porque sólo ha descansado un día!), aparecen los indios arikara y Hugh Glass lo entrega en bandeja de plata para que sean ellos los que lo rematen  cortándole la cabellera.

¿Por qué? ¿Me he saltado algo que explique dicha motivación en la película? ¡No! Y sólo se salva de casualidad porque en un golpe de suerte rescató a la hija del jefe de los arikaras. Su vida por la suya… ¿¡Qué demonios…!?

The revenant Hugh Glass
Aquí un boceto del explorador junto con Leonardo DiCaprio el cual llevó larga barba durante más de un año.

Me ha molestado. Busqué en wikipedia la vida de Hugh Glass ya que la película supuestamente se basaba en una novela sobre él. Pues todo parecido de la película con la realidad es casualidad. Han cogido un nombre y vida de un trampeador y la han llevado a la gran pantalla mediante la interpretación muy libre de algo que ha sucedido. Lo único de todo que es cierto es la paliza de la osa que protegía a sus oseznos.

Resulta que sí, vivió con los Pawnee y llegó a tener mujer. Su vida en esa aldea no fue un camino de rosas, luego fue contratado como explorador bajo las órdenes de Andrew Henry ya que la zona de Yellowstone no era segura por los indios. Pero en ningún momento se documenta que vaya con su hijo. 

Así que el relato está mezclado. La aparición de los indios arikaras es posterior a la venganza. Por cierto, dicha venganza nunca se formaliza en la muerte. Hugh Glass quería matar a Bridger y Fitzgerald por abandonarlo a su suerte. Al primero le perdona la vida por su juventud, al segundo porque se le concede un alto puesto y matar a un superior se le condena con la horca. A cambio Fitzgerald le devuelve su rifle, el cual se llevó cuando lo abandonó.

La agonía del viaje que pasa Hugh Glass puede ser en mayor o menor medida parecida a como se plasma en la película. Personalmente, creo que la realidad supera a la ficción. Puede que nos parezca fantasioso el viaje plagado de obstáculos pero lo ocurrido de verdad también fue doloroso. No quiero imaginarlo. Para eso ya tengo la película aunque sea una interpretación libre.

Revenant dead horse
Dato curioso, el caballo estaba muerto de verdad. No sólo Leonardo tuvo que rodar esta escena; él es vegetariano, dejó  a un lado sus ideales y comió carne y pescado. 

Para terminar, algo que no tiene que ver con la película pero que me molesta mucho. En España, el título de la película es El Renacido. ¡Qué fumada de traducción! Te pasas casi tres horas de película y no hay motivos claros para pensar que es un renacido. ¡Ah! ¿Acaso se lo ponen por la escena en la que sale del interior del caballo muerto desnudo como si lo hubiera parido? Por favor, que se dejen las invenciones a un lado. La cinta no es para todos los públicos, así que la gente adulta podrá entender que The Revenant significa El que regresa. Por eso sólo escribo en toda la crítica el título original que le quiso dar su director, ¡qué menos para respetar su obra!

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